albert vinyals consumidor

¿Todavía no tienes la #tazaChip del Primark?

Hace 5 días que si no tienes la taza de Chip del Primark, o no has hecho un post con el hashtag #tazachip, no erTaza chip primark artículo noticia
es nadie. Es el nuevo must (¡qué rabia de concepto!) y todxs tenemos que hablar de ello, más si te dedicas a la psicología del consumo.

Podríamos explicar el fenómeno a partir de tópicos, etiquetándolo de “moda pasajera”, o diciendo:  la gente está fatal”, “esto es solo cosa de adolescentes”, “la mili tendrían que haber pasado”, o “la gente está tonta”, pero intentaré profundizar un poco sobre el fenómeno, a partir de 7 puntos clave, un clásico del lenguaje online.

  • No es un fenómeno nuevo:

Este tipo de modas tan intensas ya las hemos vivido, hace años,  en el patio de la escuela, sin necesidad de Internet: el año de las peonzas, el de los “tazos”, el de la “mano loca”, el de las “adidas superstar”, el del “blandiblu”, o el de Pokemon Go. Se trata de comportamientos de uniformidad social. Somos animales gregarios y necesitamos ser aceptados por el grupo, por lo tanto, se crean ciertas normas implícitas, que nos mueven a hacer lo que hace el resto de la gente. La mayoría empuja a la minoría que no sigue con la norma social que se ha creado, en este caso, el hecho de poseer un determinado producto. Este vídeo lo resume perfectamente: https://www.youtube.com/watch?v=CrbBXZgmfmM

  • Adolescencia:

La adolescencia reúne dos aspectos clave para que estos fenómenos se den con más fuerza: búsqueda de identidad, cada vez más a partir del consumo (sino entrar en el Instagram de cualquier adolescente) y la impulsividad. Por esta razón, gran parte de los consumidores de estos productos, son adolescentes.

  • No tener menos que tu cuñado

 

huevos_de_oro

Benito de “huevos de oro” (Bigas Luna, 1993), icono del consumo de estatus.

Hemos pasado de una sociedad de consumo en la que imperaba mostrar el mayor estatus posible, queriendo aparentar “siempre más”, a una sociedad donde impera el “no tener menos que tu vecino, o tu cuñado” (saludos a mis cuñados, a los que les tengo mucho cariño). Esta ha sido la gran “democratización del consumo”.

 

  • Factor escasez

Un factor clave en el comportamiento de compra, es uno que está relacionado con la parte más primitiva de nuestra mente, se trata de un instinto compartido con la mayoría de animales, el instinto de supervivencia. Esto está directamente relacionado con lo de “no querer tener menos que tu vecino”. Cuando percibimos que hay muy poco de algo, lo deseamos. Esta es la estrategia del mercado del lujo, con ediciones limitadas, de la venta online con tiempo limitado, o de compañías como Primark, donde quieren que se perciba que “hoy es nuestra última oportunidad de conseguirlo”. La famosa #Neofilia, no es nada más que esto, sumada a una falsa creencia de que lo nuevo, es siempre mejor.

  • Internet lo magnifica todo

La inmediatez aportada por la red y requerida a los medios, hace que ciertos fenómenos no lleguen a digerirse y que simplemente a partir de un vídeo de youtube de un grupo de jóvenes arrasando con el producto, se generen multitud de noticias sobre el fenómeno, con titulares hablando sobre la “locura” desatada por estas tazas, o destacando como está arrasando en Wallapop. Ojo, que si entráis en Wallapop y contáis los anuncios reales con la taza, al menos esta tarde (jueves 1 de junio), solo había 72 tazas del primark. Curiosamente, se anuncian más “calcetines Nike” en Wallapop, que tazas de Chip, entre otros miles de productos de esta app.

  • Marketing, marketing, marketing…

Evidentemente, esto ha supuesto una gran campaña de marketing. Probablemente, no orquestrada por la compañía, pero que si se gestiona bien, puede suponer un buen incremento de beneficios. Que algunos consumidores estuviesen hablando de la posible fecha de salida del producto, antes de que llegase a tiendas, puede ayudar a la compañía a montar un buen “espectáculo marketiniano”. Esto sumado a un precio especialmente bajo, hace del producto, un buen gancho para comprar mucho más, o al menos, para que se hable de la compañía.

  • La “gente está cada día peor”.

Este es el comentario de mi abuela de 95 años cuando le he explicado la noticia. Un buen resumen.